¡Hola a todos! Para estrenar esta sección de emergencias, quiero confesaros un error real que me ocurrió y que a más de uno le habrá quitado el sueño.
A veces, por mucho que estemos pendientes y cuidemos a nuestra masa madre, un despiste lo tiene cualquiera. Me fui una semana de vacaciones y, por error, me dejé la masa madre fuera de la nevera. Para rematar la faena, la cocina se quedó a 30 grados constantes durante esos 7 días. 🌡️😱
Al volver, el panorama era desolador: ese líquido oscuro por encima y un olor que echaba para atrás.
¿Qué haríais vosotros en una situación así?
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¿La daríais por perdida directamente y empezaríais de cero?
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¿Intentaríais un rescate con refrescos constantes para ver si revive?
Yo tengo mi opinión sobre si es recuperable o no, pero... ¡quiero saber qué haríais vosotros antes de contaros cómo acabó la historia!
Pobres bichos, cuanta hambre tuvieron que pasar!
Yo digo que recuperable.
Mi mayor desastre... un refresco en un recipiente que no estaba limpio... 3 días después moho por las paredes...
Mi problema fué que me salieron visitantes en la harina una vez y se me estropearon todas. Ahora en verano suelo comprar pocas o ninguna. Sabeis algún método adecuado para que esto no pase.
Para evitar que vuelva a ocurrir, en verano suele funcionar guardar la masa madre en la nevera justo antes de salir, después de alimentarla con una proporción más alta de harina (por ejemplo 1:5:5) y dejarla en un tarro con espacio. Al regresar, retira la capa oscura solo si el olor es normal, refresca en pequeas cantidades y espera a que vuelva a duplicar su volumen antes de hornear. Si aparece moho de colores o un olor claramente desagradable, es ms seguro desecharla.