Después del verano mi masa madre ha pasado bastante más tiempo de lo habitual en la nevera. Durante agosto he estado fuera y apenas he hecho pan, así que ahora que vuelvo a coger el ritmo he pensado en revitalizarla.
Para hacerlo voy a preparar un agua fermentada de frutas, pero ya que me pongo, me ha parecido interesante aprovechar para hacer una pequeña prueba y compartirla aquí.
Primero iré documentando cómo preparo el agua de frutas y qué va sucediendo durante los próximos días. Cuando esté lista, dividiré la masa madre en dos y haré dos refrescos iguales: uno con agua normal y otro sustituyéndola por el agua de frutas.
La idea es intentar mantener las mismas condiciones y observar si realmente aparecen diferencias: actividad, tiempo de crecimiento, volumen, aspecto...
No sé qué va a pasar, que es precisamente lo interesante. Iré dejando por aquí fotografías y datos según avance la prueba y al final veremos qué podemos sacar en claro.
Ya existe además en Laboratorio Baker el hilo “Aguas de frutas” que abrió @sevica hace unos meses, donde está haciendo pruebas bastante más amplias con diferentes frutas. En este caso quiero probar algo un poco distinto: utilizar una de estas aguas sobre una masa madre que ya existe y compararla directamente con un refresco normal.
¿Qué os parece la prueba? Si habéis hecho algo parecido o creéis que hay alguna variable que deberíamos controlar, comentadlo antes de que lleguemos a la comparación.
Qué buena idea el experimento. Yo llevo solo 2 semanas con mi masa madre, así que voy a seguir esto de cerca, a ver si me sirve para darle un empujón.
Día 1 · Empezamos el agua de frutas
Hoy comienzo la prueba. He puesto 2 manzanas troceadas, un puñado de uvas, otro de pasas y algunos frutos rojos congelados que tenía por casa. He añadido aproximadamente 1,5 litros de agua, lo he cubierto con un trapo y ahora toca esperar.
Mañana veremos si empiezan a aparecer las primeras señales de fermentación.
Si alguien se anima, podemos ir preparando nuestras aguas de frutas estos días y comparar cómo evolucionan. Y si tenéis algún truco para favorecer la fermentación, contadlo por aquí.
Día 2 · Primeras 24 horas
Han pasado las primeras 24 horas. Durante este tiempo he agitado el bote una vez y ya se empiezan a apreciar algunos cambios.
El agua ha pasado de estar prácticamente transparente a tener un color bastante más oscuro y las frutas se ven más hidratadas. También empiezan a aparecer las primeras señales de fermentación, aunque todavía de forma tímida.
El nivel del agua ha bajado un poco, en parte por evaporación y en parte por la absorción de la propia fruta, así que he repuesto agua hasta volver a cubrirla. La foto está hecha antes de esta reposición.
De momento la dejo seguir en las mismas condiciones y mañana veremos cómo continúa evolucionando.
¿Os habéis animado a preparar la vuestra? ¿Cómo va evolucionando?
Hola, desde la ignorancia que quizás digo una toteria esto no le va a aportar un sabor distinto al pan, distinto a lo que le da el agua. No sabrá algo el pan a frutas. Y no entiendo muy bien el porque esto puede ser mejor o ayudar.
Hola Alicia. Para nada es una tontería, de hecho es una buena pregunta.
La intención no es que el pan sepa a frutas. Lo que buscamos con esta agua es obtener un líquido con actividad fermentativa y comprobar si, al utilizarlo en un refresco, puede ayudar a revitalizar una masa madre que ha pasado bastante tiempo en la nevera.
Y digo “comprobar” porque precisamente esa es la gracia de la prueba: no quiero dar por hecho que vaya a ser mejor. Cuando el agua esté lista dividiré la misma masa madre en dos y refrescaré una con agua normal y otra con agua de frutas, manteniendo el resto de condiciones iguales.
Así podremos observar si realmente hay alguna diferencia en la velocidad y actividad de la masa madre o si, por el contrario, el agua de frutas aporta poco o nada.
Lo iremos viendo juntos.
Día 3 · 48 horas
Nuestro agua de frutas cumple 48 horas y la actividad ya es mucho más evidente.
Se observan bastantes burbujas adheridas a las frutas y algunas en la superficie. Además, muchas de las pasas que inicialmente estaban en el fondo han subido, arrastradas por el gas que se está produciendo.
El agua mantiene el tono ámbar y se aprecia algo más turbia que ayer.
Seguimos dejándola fermentar y observando su evolución. De momento parece que va por buen camino.
¿Os habéis animado? ¿Cómo van las vuestras?